jueves, 5 de octubre de 2017

Croquetas de cocido.


Está mal que yo lo diga pero la verdad es que las croquetas me salen muy ricas. Estas que os pongo en la entrada de hoy son como las que hace mi madre de toda la vida, de lo que sobra del cocido. Quedan súper buenas con esa mezcla de carne de ternera, de pollo, de cerdo, en fin que cuando las hago tengo que hacer bastantes porque no llegan a nada. Los ingredientes son aproximados porque la verdad es que yo las hago a ojo. Me acuerdo una vez hace años en un restaurante de un polígono industrial donde yo trabajaba que pedí croquetas y parecían de cemento armado, durísimas, no había forma de comerlas. Lo bueno de la croqueta es que quede blandita por dentro y crujiente por fuera. Ya veréis que no es tan difícil cogerles el punto.

Ingredientes:
-1 litro de leche (a lo mejor un poco más)
-5 o 6 cucharadas soperas de harina
-1 cebolla pequeña
-aceite de oliva
-sal
-restos de cocido

Para el rebozado:
-huevos batidos (según las croquetas que hayamos hecho)
-pan rallado

Elaboración:

En una tartera ponemos un chorro de aceite, que nos cubra bien el fondo de la tartera y doramos la cebolla bien picadita con un poco de sal.

Cuando la cebolla esté transparente echamos la harina y la doramos bien para que no sepa luego a harina cruda. Eso sí, con cuidado de que no se nos queme.


Cuando esté bien rehogada vamos añadiendo la leche  poco a poco.

La harina va absorbiendo la leche y vamos añadiendo más.


Seguimos removiendo y añadimos la carne bien picadita.

Removemos y si vemos que necesita más leche se la añadimos. No nos puede quedar ni muy espesa ni muy suelta.

Más o menos es este punto de espesor.

Seguimos cocinando un rato más, como 10 minutos más o menos.

Cuando esté la masa lista la vertemos sobre una fuente y la dejamos enfriar. Lo que queda pegado abajo está buenísimo. Cuando éramos pequeños y nuestra madre hacía croquetas siempre comíamos lo pegado, íbamos rascando con una cucharilla y nos encantaba.


Cuando la masa esté fría vamos haciendo las croquetas con dos cucharas, las vamos rebozando en pan rallado y si tenemos muchas las podemos congelar en este momento. Aunque están mejor sin congelar porque están más cremosas.

Cuando las vayamos a comer las rebozamos en huevo y otra vez en pan rallado y las freímos en abundante aceite de oliva.

Yo hago el rebozado de dos formas, el que os acabo de contar que queda un rebozado crujiente y el rebozado sencillo que es después de tener las croquetas formadas con el pan rallado, rebozarlas sólo con el huevo y no poner pan rallado al final. Quedan blanditas pero a mí me encantan. Son estas.

Mirad cómo quedaron por dentro,

Super cremosas y buenísimas. Espero que os gusten las croquetas y si vosotros las hacéis de otra manera por favor poner vuestros comentarios en el blog y así vemos otras maneras de hacerlas.
Un saludo.
Sé.



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