Esta es una de esas comidas que, o te encanta, o la odias. A mí la verdad es que me encanta y como el otro día una amiga me regaló un buen trozo de hígado de ternera casero, no me lo pensé dos veces y al día siguiente me lo hice encebollado con patatas cocidas. Quedó riquiiiiisimo, nada que ver con el hígado comprado. Bueno, voy con la receta que es fácil, fácil.
Ingredientes:
-hígado de ternera (en filetes gorditos para hacer trozos)
-1 o 2 cebollas (depende del tamaño)
-patatas (cantidad según los que seamos)
-aceite de oliva
-1 cucharadita de pimentón dulce
-1 pizca de pimentón picante
-1 vaso de vino blanco
-1 o 2 hojas de laurel
-sal
Elaboración:
Lo primero que hacemos es trocear y salar el hígado. Mirad que pintaza tenía, estaba súper fresco.
Mientras reposa el hígado vamos pelando las patatas y la cebolla. Las patatas las ponemos a cocer con sal y las hojas de laurel. Las cocemos más o menos 20 minutos.
La cebolla la cortamos en juliana y la pochamos en una sartén con aceite de oliva y un poco de sal.
Cuando la cebolla esté dorada, le añadimos el hígado.
Cuando el hígado esté dorado por ambos lados le añadimos el pimentón dulce, el picante y el vaso de vino blanco.
Lo dejamos cocinar unos 10 minutos más o menos, hasta que el hígado esté tierno.
Cuando las patatas estén cocidas, escurrimos el agua de cocción y servimos con el hígado encebollado y la salsa por encima.
Para acompañar le va bien una ensalada yo ese día hice esta con lechuga, tomate, maíz, aceitunas y ciruelas pasas, aliñada con aceite de oliva virgen extra, vinagre de sidra y sal. Estaba todo buenísimo. Si os gusta el hígado y nunca lo habéis hecho encebollado, probadlo, os va a gustar. Saludos.
Sé.












